*.-Reforma al artículo 41 constitucional se aprobó con 307 votos a favor y 128 en contra. Procederá la nulidad cuando se acrediten actos de intervención extranjera que influyan en los resultados.
Con 307 votos a favor, 128 en contra y la abstención de la diputada Olga Sánchez Cordero, MORENA y sus aliados en la Cámara de Diputados aprobaron este jueves la reforma constitucional que establece la intervención o injerencia extranjera como causal de nulidad de las elecciones.
La modificación al artículo 41 de la Constitución señala que la nulidad procederá cuando “se acrediten actos de intervención o injerencia extranjera que influyan en los resultados electorales”. El texto aprobado sustituyó la redacción original del dictamen, que planteaba sancionar cualquier intervención de individuos, organizaciones o gobiernos extranjeros con intención de influir en preferencias o resultados.
Durante la discusión, el coordinador de MORENA, Ricardo Monreal, argumentó que la reforma busca blindar al país frente a intentos de influencia externa mediante redes sociales, noticias falsas, hackeos, presión diplomática o incluso mecanismos armados.
Aseguró que la Constitución ya prohíbe la intervención extranjera, pero no contemplaba una sanción específica. “Que no se venga con el cuento de que habrá censura, de que si se publica un artículo en The New York Times ya será motivo de anulación”, sostuvo Monreal.
El legislador añadió que quienes rechazan la reforma “esperan respaldo de gobiernos extranjeros para ganar elecciones”, declaración que generó reclamos de la oposición.
El coordinador del PAN, Elías Lixa, reviró que ese argumento equivaldría a decir que quienes no respaldaron incluir al crimen organizado como causal de nulidad estarían en contra del combate a la delincuencia.
El panista Héctor Saúl Téllez afirmó que, pese a los cambios, el dictamen sigue siendo “ambiguo, indeterminado y sin límites ni conceptos”, lo que daría margen al Estado para interpretar la norma. “Los 3 renglones que hoy proponen siguen siendo dañinos”, dijo.
Por su parte, el coordinador del PRI, Rubén Moreira, advirtió que la reforma podría reabrir la puerta a la llamada “nulidad abstracta” al permitir criterios discrecionales para invalidar procesos electorales.
La diputada de Movimiento Ciudadano, Iraís Reyes, señaló que el principal riesgo para las elecciones mexicanas es la operación del crimen organizado, no la intervención extranjera. “El verdadero riesgo de esta reforma no es sólo jurídico. También es político. Poco a poco se está construyendo una lógica peligrosa: todo lo que moleste al poder puede ser presentado como injerencia”, afirmó.
La diputada Olga Sánchez Cordero, ministra en retiro, alertó previamente que la redacción original atentaba contra el principio de certeza por tratarse de “una norma abierta” susceptible de interpretaciones amplias. Su voto fue en abstención.
El petista Ricardo Mejía defendió las modificaciones y sostuvo que la reforma ahora exige acreditar de manera objetiva y material la intervención extranjera para configurar la nulidad.
La reforma forma parte del paquete de cambios constitucionales y legales previsto para el periodo extraordinario de sesiones. Sin embargo, la discusión de la legislación secundaria podría aplazarse.
