El alcalde de Córdoba, Manuel Cerezo, gana 85 mil 220.84 pesos netos al mes, más que la gobernadora Rocío Nahle, quien percibe 84 mil.
Una serie de investigaciones periodísticas pone bajo la lupa las nóminas de municipios gobernados por Morena y revela una realidad que contrasta con el discurso de austeridad republicana.
Alcaldes, síndicos, regidores y funcionarios de confianza con salarios elevados, estructuras burocráticas robustas y percepciones que, en algunos casos, se acercan o incluso superan las percepciones de la gobernadora Rocío Nahle García y de funcionarios de mayor jerarquía en el gobierno estatal.
Una muestra aleatoria que incluyó los municipios de Córdoba, Minatitlán, Coatzacoalcos, y hasta Xalapa, la capital del Estado, exhibió estructuras salariales que muestran cómo la llamada burocracia dorada, una de las prácticas que Morena prometió combatir, persiste con excesos y simulaciones.
Xalapa, Ver.- El alcalde morenista de Córdoba, Manuel Cerezo Alonso, gana un salario mensual mayor que la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, con lo cual contradice la Ley de Austeridad y la Constitución Política del Estado de Veracruz.
Documentos oficiales obtenidos vía transparencia revelan que el presidente municipal postulado por Morena recibe un salario mensual bruto de 113 mil 246 pesos con 10 centavos y un salario neto de 85 mil 220 pesos con 84 centavos.
Por el contrario, la gobernadora del estado percibe un salario neto, aprobado por el Congreso del Estado, de 84 mil 750 pesos, lo que significa que el alcalde gana 470 pesos con 84 centavos más, es decir, 0.56 por ciento por encima de la remuneración de la titular del Poder Ejecutivo estatal.
El alcalde también gana más que los secretarios de despacho del Gobierno del Estado, cuyo salario —según el tabulador de remuneraciones autorizado en el Presupuesto de Egresos 2026, aprobado por el Congreso del Estado— es de 80 mil 663.83 pesos.
En enero de 2026, el presidente municipal informó que acordó reducir las remuneraciones de los integrantes del Cabildo al inicio de la administración 2026-2029, al bajar su salario de los 140 mil pesos brutos que percibía su antecesor, Juan Martínez Flores, a 85 mil pesos mensuales.
En la Plataforma Nacional de Transparencia, el alcalde efectivamente aparece con un salario bruto de 113 mil 246 pesos con 10 centavos y un salario neto de 85 mil 220 pesos con 84 centavos; pero sigue percibiendo más que la titular del Poder Ejecutivo estatal.
CONTRAVIENE LA CONSTITUCIÓN
Con dicha percepción salarial, Cerezo Alonso contradice el artículo 82, fracción II, de la Constitución Política del Estado de Veracruz, el cual establece que ningún servidor público podrá recibir una remuneración mayor a la de la gobernadora o el gobernador en funciones. La disposición constitucional fija a la persona titular del Poder Ejecutivo como el límite máximo de las percepciones en el servicio público estatal.
Asimismo, contraviene el artículo 2 de la Ley de Austeridad para el Estado de Veracruz, que obliga a que las remuneraciones de los servidores públicos se ajusten a lo previsto por el artículo 127 de la Constitución federal y por los artículos 33 y 82 de la Constitución local. Dicho ordenamiento incorpora el principio de disciplina y racionalidad del gasto público, bajo el cual deben establecerse los salarios de los funcionarios.
Además de rebasar el tope salarial previsto en la Constitución, la percepción del alcalde rompe con los principios de austeridad republicana impulsados por Morena, que promueven remuneraciones moderadas para los altos funcionarios y establecen que nadie dentro de la administración pública puede percibir un salario superior al de la persona titular del Poder Ejecutivo.
