La comunidad estudiantil del Instituto Tecnológico de Orizaba (ITO) inició un paro y cierre total de las instalaciones para exigir soluciones a diversas problemáticas académicas, administrativas y de infraestructura que, aseguran, afectan de manera recurrente sus actividades.
A través de un pliego petitorio, los estudiantes señalaron que la movilización es pacífica y organizada, y tiene como objetivo exigir una educación digna, instalaciones funcionales, transparencia en el manejo de recursos y atención efectiva a las necesidades de la comunidad del plantel, perteneciente al Tecnológico Nacional de México.
Entre las principales inconformidades se encuentran las condiciones del Centro de Cómputo, donde denunciaron equipos dañados y sin mantenimiento, distribución inadecuada de espacios y problemas en la atención a los usuarios.
En el ámbito académico, señalaron insuficiencia de docentes y grupos, además de dificultades para completar sus cargas debido a la falta de materias, horarios y opciones disponibles.
Los alumnos también denunciaron grupos saturados y poca variedad de horarios, lo que limita la posibilidad de organizar sus cargas académicas y avanzar conforme a las retículas de cada carrera.
Reclaman fallas en el sistema SIGI
Otro de los puntos centrales del pliego petitorio son las fallas recurrentes en el sistema SIGI, que, de acuerdo con los estudiantes, provocaron complicaciones durante los procesos de inscripción y precarga de materias.
Indicaron que durante julio de 2026 más de mil 800 alumnos resultaron afectados por problemas relacionados con la precarga, por lo que consideran necesario implementar una solución estructural y no únicamente medidas temporales.
Los estudiantes solicitaron una auditoría técnica independiente al sistema y plantearon que, conforme a los resultados, se realicen las correcciones necesarias o incluso su sustitución.
Exigen mejores servicios e infraestructura
El pliego también contempla mejoras en los servicios básicos del plantel. Los estudiantes denunciaron deficiencias en los sanitarios, principalmente por falta de agua, jabón, papel higiénico y limpieza adecuada.
Asimismo, señalaron que la conectividad a internet dentro de las aulas es insuficiente, situación que afecta el desarrollo de clases, prácticas y otras actividades académicas.
En materia de infraestructura, expusieron problemas de mobiliario insuficiente o deteriorado, instalaciones eléctricas deficientes, filtraciones, humedad e inundaciones.
Los laboratorios también forman parte de las demandas, debido a la saturación de espacios, falta de materiales, herramientas e insumos, así como equipos que requieren mantenimiento o sustitución.
Piden accesibilidad y transparencia
Los estudiantes incluyeron entre sus exigencias acciones para mejorar las condiciones de accesibilidad e inclusión para personas con discapacidad o movilidad limitada.
Señalaron la existencia de barreras físicas, falta de rampas y accesos adecuados, además de insuficiencia de mobiliario adaptado, incluyendo espacios para estudiantes zurdos.
Otro de los puntos centrales es la transparencia en el manejo de los recursos destinados al mantenimiento y mejoramiento del instituto.
Por ello, solicitaron una auditoría independiente y pública de los recursos utilizados para mantenimiento e infraestructura, así como mayor rendición de cuentas y comunicación institucional.
Los alumnos también exigieron que existan materias, grupos, docentes y horarios suficientes de acuerdo con las necesidades de las distintas retículas académicas, además de aulas y laboratorios con equipamiento, materiales, mobiliario e instalaciones funcionales.
Exigen soluciones por escrito
La comunidad estudiantil demandó que las respuestas de las autoridades no se limiten a compromisos verbales, sino que se traduzcan en soluciones reales, verificables y respaldadas por escrito, con mecanismos de seguimiento para garantizar el cumplimiento de los acuerdos.
Dentro del pliego petitorio también solicitaron la destitución de autoridades y personal que, de acuerdo con la Asamblea Estudiantil, han sido señalados como responsables de las problemáticas denunciadas.
Los estudiantes sostienen que las deficiencias expuestas no son hechos aislados, sino situaciones que se han presentado de manera recurrente durante distintos semestres.
Por ello, mantienen el paro y cierre total del Instituto Tecnológico de Orizaba como medida de presión para obtener respuestas y soluciones estructurales a las demandas planteadas por la comunidad estudiantil.
