No vuelvas como te fuiste, vuelve diferente. Camelot
DE REGRESO A CASA
Cuando el sol apretaba y nos levantamos al último día del shopping, pues ahora el vuelo de regreso a casa sale a las 6 de la tarde, y aprovechar la mañana, visité una tienda que descubrí en La Gran Vía de Madrid, gigantesca, como de seis pisos, y alguien me dijo que pagaban un millón de euros mensuales de renta, es gigantesca y con precios muy económicos. Es la moda, provienen de Irlanda y en México lograron una fusión con Liverpool. Entras y te sorprende esta de Mc Allen, no es muy grande pero tiene camisas de marca a 20 dólares, que esos son como 400 pesos contra los 1500 que valen en México. Causan furor en la mercadotecnia del mundo, cuando vean una, entren, ahí se compra barato y se respeta al que paga.
Calor terrablanquense de 35 grados, a meterse a las tiendas. Un repaso a lo que faltaba y a empacar y esperar las dos camionetas que nos llevan de regreso, porque somos tres en cada una. Llegamos por el Puente de Pharr y sin problema cruzamos la aduana mexicana, como en semáforo verde, sin revisión, aunque ahora no hay semáforos, es aleatorio. Allí es donde uno apretaba aquellito por aquello de no te entumas. Hubo años en la época de Calderón que generaba mucha molestia, hasta que el Presidente se enteró y las quitó, porque estaban hasta en el aeropuerto de Reynosa y su palabra era la ley. Cierta ocasión una amiga se pelea con una mujer que revisaba y terminó por incautarle todo su equipaje, en plena violación a ley, peleó con abogados y jamás recuperó sus maletas. Cuando Felipe Calderón se enteró, quitó esa revisión en el aeropuerto de Reynosa.
VOLAR ES UN PLACER
El piloto nos salió bueno, el que nos llevó aterrizó como si estuviera en una pista de Tierra Blanca, a brincos y capoteando el pavimento, este que nos trajo a Veracruz de regreso, muy buen piloto, vuelo tranquilo, sin turbonadas, sin aspavientos, avión lleno porque estos vuelos van llenos, es de los pocos directos, los otros hay que enlazar a Monterrey o a otra ciudad. Contra la diferencia del aeropuerto Jara de Veracruz, el de Reynosa, que ya modernizaron en su totalidad, hierve de calor, tiene grandes ventanales y el sol les pega como si se estuviera tomándolo en Marbella, junto a la alberca, se suda y se sufre, pero hay que aguantar vara, diría Fox, que anda de paseo en Madrid con su Martita del alma, tiene un par de restaurantes buenos en la parte de arriba y ahí a esperar la hora de abordar. Cuando llegó la hora, en menos que canta un gallo llegamos a Veracruz, un aeropuerto de alto nivel, que tiene muchos vuelos y algunos internacionales.
ESE AIRE DEL PICO
Eso lo aprendí una vez de hace años, cuando un piloto, al que llamaban El Güero, me dijo al despegar de Veracruz en una avioneta particular, que al pasar por la línea del Pico de Orizaba crea una pequeña turbulencia. Decía: “Ahorita se va a mover un poco por el aire del Pico de allá donde tu vienes”. Y se movió tantito, pregunté a Google la razón. Va: “La estela o estela orográfica del Pico de Orizaba crea turbulencia a los aviones porque el viento fuerte choca contra sus 5,636 metros de altura y genera ondas atmosféricas invisibles que se propagan a sotavento hacia la planicie costera y el Golfo de México. Breviario cultural mío y de Google.
