El Gobierno del Estado de Veracruz, a través de la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan), solicitó al Congreso local la autorización para vender un helicóptero oficial Robinson R66, el cual fue adquirido a finales de 2016 durante la administración interina de Flavino Ríos Alvarado.
La solicitud, ingresada mediante el oficio SFP/1326/2026, fue turnada a la Comisión Permanente de Hacienda del Estado para su análisis y dictamen. La aeronave, con matrícula XC-LPG y capacidad para cinco pasajeros, fue fabricada en 2011 y comprada semanas después de la dimisión del exgobernador Javier Duarte de Ochoa.
Esta petición forma parte del programa de reorganización y depuración del patrimonio estatal impulsado por la gobernadora Rocío Nahle García.
Entre las acciones más relevantes destacan:
Subasta de aeronaves: En abril de 2026, el Congreso autorizó la venta de nueve aeronaves (tres aviones y seis helicópteros) valoradas en conjunto en cerca de 90 millones de pesos. Para el 15 de junio, se confirmó la venta de las primeras tres unidades por un monto de 2.76 millones de dólares.
Depuración vehicular: En junio, el Congreso aprobó la subasta pública de 346 vehículos en desuso de las secretarías de Salud y Seguridad Pública, catalogados como desecho ferroso.
En paralelo a la desincorporación de unidades antiguas, el Fideicomiso de Protección Civil aprobó una inversión de 22 millones 287 mil 531 dólares (aproximadamente 453.5 millones de pesos) para la adquisición de cuatro nuevos helicópteros de la empresa Bell Textron Inc.
De acuerdo con el acta oficial del Fideicomiso, la compra se realizó de manera directa sin intermediarios, contemplando un anticipo del 15% y la liquidación restante a la entrega de las aeronaves en 2026.
La gobernadora Rocío Nahle confirmó que los primeros dos helicópteros de esta nueva flota llegarán a la entidad en noviembre de 2026.
Las nuevas unidades estarán equipadas y destinadas a labores prioritarias de emergencia, tales como:
Evacuación médica y de rescate.
Traslado urgente de personas.
Combate de incendios forestales.
Con este equipamiento, la administración estatal busca reforzar la capacidad de respuesta operativa ante contingencias climáticas y desastres naturales en los municipios del norte y sur de la entidad.
