México acumula 132 534 personas desaparecidas y no localizadas, según cifras actualizadas por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) y el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO). La cifra incluye casos reportados desde 2006, aunque algunos datan de décadas anteriores.
De este total, 36 % de los casos (aproximadamente 46 742) no cuentan con información suficiente para iniciar una búsqueda efectiva. Estos registros carecen de datos básicos como nombre completo, sexo, fecha de nacimiento o circunstancias de la desaparición, lo que dificulta la localización de las personas.
Por otra parte, 31 % de los casos registran actividad posterior a la desaparición, como trámites civiles o bancarios, mientras que el 33 % restante tiene información completa pero no se tiene registro de actividad desde su desaparición.
Las autoridades han reconocido que la falta de datos refleja deficiencias históricas en el registro de desapariciones, aunque con las reformas legales recientes se busca garantizar que toda nueva inscripción cumpla con criterios mínimos de información.
Organizaciones civiles y colectivos de familiares de desaparecidos han alertado que estas cifras no sólo evidencian la gravedad del problema, sino también la necesidad de fortalecer los mecanismos de búsqueda y atención. El Gobierno ha informado que mantiene estrategias de localización, incluyendo acciones de campo y el uso de plataformas de identificación biométrica, aunque persisten los desafíos para dar respuesta a todas las familias afectadas.
