El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) para el ejercicio fiscal 2027 perfila un severo ajuste de recursos en el sector energético nacional, justo en un contexto marcado por la creciente demanda eléctrica vinculada a la relocalización de empresas (nearshoring) y la instalación de centros de datos en el país.
De acuerdo con un análisis al proyecto económico entregado por la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el ramo de Energía sufrirá un desplome del 69% en términos reales respecto a lo aprobado en 2026. La bolsa asignada pasaría de 267 mil millones de pesos a solo 85 mil millones de pesos para el próximo año, lo que representa la pérdida de casi siete de cada diez pesos de su capacidad presupuestaria previa.
Por su parte, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) se posiciona como una de las empresas públicas más castigadas. Mientras que en 2026 contó con un presupuesto aprobado de 554 mil millones de pesos, la propuesta para 2027 reduce la cifra a 523 mil millones de pesos. Esto equivale a una caída del 5.6% en términos nominales y una contracción real del 8.5% tras ajustar por inflación.
En el caso de Petróleos Mexicanos (Pemex), el proyecto contempla una partida de 527 mil millones de pesos, monto superior en 9 mil 760 millones a los 517 mil millones asignados en el ejercicio anterior. No obstante, este incremento nominal del 1.9% resulta insuficiente al restar el impacto inflacionario, traduciéndose en un recorte efectivo del 1.3% en términos reales.
La contracción presupuestal en las dos principales empresas productivas del Estado ocurre de manera contracíclica al gasto neto total del gobierno federal, el cual prevé un crecimiento general del 1.1% real para el año 2027.
