En un movimiento que ha encendido el debate sobre la ética política y la exposición mediática, el actor y legislador Sergio Mayer formalizó su salida temporal de la Cámara de Diputados. El Pleno aprobó su solicitud de licencia para integrarse como participante al reality show “La Casa de los Famosos” de la cadena Telemundo.
Tras la aprobación de la licencia, el suplente de Mayer asumió de inmediato las funciones legislativas para asegurar que el escaño de la bancada de Morena no quede vacante durante el periodo de ausencia del actor.
Desde una perspectiva administrativa, el movimiento de Mayer se apega estrictamente al reglamento parlamentario. Sin embargo, la naturaleza de su ausencia ha generado una polarización significativa en la opinión pública:
Cumplimiento Normativo: La Cámara de Diputados confirmó que el trámite cumplió con todos los requisitos legales, por lo que no existe fundamento para una sanción. Al contar con licencia oficial, el legislador no percibe dieta (sueldo) parlamentaria mientras se encuentra fuera de funciones.
Críticas a la Imagen Institucional: Diversos sectores de la sociedad y analistas políticos han cuestionado el impacto que este tipo de decisiones tiene sobre la percepción del Poder Legislativo. Las críticas se centran en si un cargo de elección popular debe ser pausado por proyectos de entretenimiento privado.
Derechos Políticos: Por otro lado, simpatizantes y defensores del actor señalan que solicitar licencia es un derecho válido para cualquier legislador que desee atender asuntos personales, profesionales o de otra índole sin afectar el quórum de la Cámara.
Antecedentes y Reacciones
No es la primera vez que la frontera entre la política y la farándula se desdibuja en la carrera de Mayer. No obstante, su participación en esta nueva edición del reality ha desatado una ola de comentarios en redes sociales, donde el hashtag con su nombre se posicionó entre las principales tendencias.
Mientras que algunos usuarios celebran su regreso a la pantalla chica, otros exigen mayor seriedad en el ejercicio de la función pública, especialmente en un contexto legislativo donde se discuten reformas de relevancia nacional.
“El cargo es irrenunciable, pero es perfectamente licenciable. He cumplido con la ley y mi suplente está trabajando”, habría indicado el equipo de comunicación del legislador previo a su ingreso al programa.
Hasta el momento, la bancada de Morena ha mantenido una postura institucional, limitándose a procesar el relevo parlamentario conforme a la ley.
