+-. Ocultó el hallazgo de 13 cuerpos en la Barranca de La Aurora y ordenó alterar el caso del expolicía desaparecido David Lara Cruz
El exdirector general de Servicios Periciales de la Fiscalía General del Estado, Gilberto Aguirre Garza, fue sentenciado a 17 años de prisión por delitos relacionados con la desaparición forzada del expolicía estatal David Lara Cruz.
Los hechos se remontan al 12 de enero de 2016, cuando Lara Cruz fue asesinado. Su cuerpo fue localizado junto a otros 18 cadáveres en la Barranca de La Aurora, ubicada a un costado de la Academia de Policías de El Lencero, en el municipio de Emiliano Zapata. De acuerdo con el juicio oral J-104/2024, Aguirre Garza instruyó a un perito criminalista realizar el levantamiento de los 19 cuerpos hallados en la barranca, pero solo reportar de manera oficial el hallazgo de seis. Los 13 restantes, incluido el de David Lara, debían ser ocultados.
Aunque los restos de Lara Cruz fueron identificados mediante dactiloscopía, Aguirre Garza ordenó trasladar su cuerpo a la localidad de Santa Ana, en el municipio de Alto Lucero. El objetivo era simular que se trataba de un caso distinto al de la Barranca de La Aurora, sitio donde, según las investigaciones, víctimas de la Secretaría de Seguridad Pública eran arrojadas tras ser torturadas y asesinadas.
Gilberto Aguirre Garza, funcionario cercano al exfiscal general Luis Ángel Bravo Contreras, fue detenido el 3 de abril de 2018. Considerando el tiempo que ya ha permanecido en prisión, deberá cumplir aún nueve años de cárcel.
La audiencia de individualización de sanciones y reparación del daño se realizó el miércoles 8 de abril. El juez Roberto Santos Maldonado también suspendió los derechos civiles y políticos del sentenciado.
El 12 de enero de 2016, el policía David Lara fue citado en las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública en Xalapa. Sus superiores le indicaron que debía acreditar un examen de Control y Confianza. Según declaró su madre, esa vez le negaron el traslado en patrulla estatal que habitualmente le asignaban, pese a que se le dijo que era urgente.
Lara Cruz acudió al sitio en un automóvil prestado y sin arma. Tras someterse a los exámenes, fue detenido por compañeros de la misma corporación, de acuerdo con la Carpeta de Investigación UIPJ/DXI/10º/169/2016.
La detención ocurrió un día después de la desaparición forzada de cinco jóvenes de Playa Vicente, en Tierra Blanca, caso que generó un fuerte impacto mediático durante la administración de Javier Duarte de Ochoa.
El 19 de enero de 2016 fueron localizados los restos de 19 personas en la Barranca de La Aurora. Del hallazgo fueron notificados Aguirre Garza y Carlota Zamudio Parroquín, entonces delegada regional en Xalapa.
Un día después, el 20 de enero, policías ministeriales acudieron al lugar para dar fe de los hechos. Fue entonces cuando Aguirre instruyó informar solo sobre seis cadáveres.
El 4 de febrero de 2016, el exdirector de Periciales ordenó confirmar la muerte de David Lara Cruz, pero ubicando el hallazgo en un paraje de Santa Ana, Alto Lucero, y no en la barranca.
Gilberto Aguirre Garza inició su carrera pública en el sexenio de Fidel Herrera Beltrán como director general de Control de Procesos de la entonces Procuraduría General de Justicia del Estado.
Durante el gobierno de Javier Duarte ocupó distintos cargos: jefe del Departamento de Investigaciones Ministeriales, integrante de la Unidad Especializada en Combate al Secuestro y fiscal de Distrito de Xalapa. El 18 de marzo de 2014 fue nombrado director general de Servicios Periciales, bajo las órdenes del fiscal Luis Ángel Bravo Contreras.
En su gestión fue señalado por presuntas irregularidades en exhumaciones e inhumaciones, así como por la pérdida de reactivos para muestras de ADN. Esto retrasó la identificación de cadáveres hallados en fosas clandestinas en Veracruz.
