El adolescente sobreviviente identificó a Cinthia Abigail Tamez Rivera como quien portaba el arma de fuego y perpetró los disparos.
La Fiscalía de Nuevo León confirmó que las pruebas balísticas vinculan la misma arma con las víctimas del domicilio y el hallazgo en la camioneta.
Un menor de 14 años que sobrevivió al multihomicidio registrado la madrugada del pasado miércoles 30 de septiembre en el fraccionamiento Los Fresnos, en el municipio de Montemorelos, rindió su declaración ante las autoridades e identificó formalmente a Cinthia Abigail Tamez Rivera, de 33 años, como la presunta ejecutora del ataque contra su propia familia.
De acuerdo con la información integrada a la carpeta de investigación, el adolescente —hijo de una expareja de la mujer— se encontraba pernoctando en el inmueble tras acudir a una reunión posterior a una rodada en vehículos todoterreno (RZR).
Durante el ataque, el joven presenció el momento en que Tamez Rivera empuñaba un arma de fuego y disparaba contra los integrantes del hogar. Al percatarse de su presencia, la mujer le ordenó que huyera del sitio tras expresarle que “el problema no era con él”. El menor se resguardó temporalmente dentro de la vivienda y posteriormente logró escapar a bordo de un vehículo tipo RZR, siendo localizado horas más tarde por los cuerpos de seguridad.
En el lugar de la agresión fueron hallados sin vida Leodegario Moya Garza, de 28 años, así como los menores Christian López Tamez y Bruno Iván López Tamez. Más tarde, los cuerpos de un tercer menor, identificado como Gustavo González Tamez, y de la propia Cinthia Abigail fueron localizados al interior de una camioneta en otro punto del municipio.
La hipótesis principal de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León señala que Tamez Rivera atacó primero a su pareja y a dos de los menores en la residencia, para posteriormente retirarse del lugar en el vehículo junto con el hijo más pequeño.
Especialistas del Instituto de Criminalística y Servicios Periciales confirmaron que en el interior de la camioneta se aseguró un arma de fuego calibre .38. Los dictámenes de balística forense determinaron coincidencia plena entre los casquillos percutidos hallados en la escena del crimen y los disparos efectuados con dicha arma.
Las pericias preliminares indican que, tras privar de la vida al menor en el vehículo, la mujer habría utilizado el mismo revólver para quitarse la vida. La Fiscalía mantiene las indagatorias abiertas para determinar las causas que originaron la tragedia.
