El exgobernador respondió a las acusaciones de la titular del ORFIS; argumentó que durante la aprobación del esquema él fungía únicamente como subsecretario de Finanzas y justificó la deuda como un motor necesario para la obra pública.
El exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, salió en defensa del esquema financiero de bursatilización aplicado a los recursos de los ayuntamientos veracruzanos. Sin embargo, rechazó categóricamente haber sido el artífice de dicha estrategia, en respuesta a los recientes señalamientos del Órgano de Fiscalización Superior (ORFIS).
La controversia resurgió luego de que la titular del ORFIS, Delia González Cobos, afirmara en una reciente entrevista con el periodista Rodrigo Crosa que Duarte de Ochoa había sido el principal impulsor de este mecanismo de financiamiento, el cual comprometió los ingresos de múltiples municipios a largo plazo.
A través de sus redes sociales, Duarte de Ochoa desestimó con dureza las declaraciones de la auditora estatal, argumentando una inconsistencia jerárquica en el momento en que se tomó la decisión.
El exmandatario aclaró que él no era el titular de la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan) cuando se gestó el proyecto. “En primer lugar, yo era subsecretario de Finanzas en ese entonces”, precisó, deslindándose de la autoría intelectual del endeudamiento.
Pese a negar haber diseñado el esquema, el exgobernador justificó plenamente su implementación. Aseguró que la bursatilización fue una medida con visión a largo plazo que permitió el desarrollo de infraestructura vital en la entidad.
“Gracias a esos recursos se hicieron obras en todo el estado que hoy son una realidad y que empujaron la economía estatal hacia adelante; hubiera sido imposible llevarlas a cabo sin ese ingreso”, argumentó en su publicación.
Para desestimar las críticas del ente fiscalizador por el pasivo heredado a los municipios, Duarte recurrió a una comparación sobre el uso de líneas de crédito en situaciones de necesidad. Calificó las declaraciones de González Cobos como “absurdas” y ejemplificó la situación de la siguiente manera:
“Es tan absurdo como afirmar que pagar con una tarjeta de crédito una operación en un hospital está mal, cuando al final saliste sano de la intervención quirúrgica”, sentenció.
La bursatilización de las participaciones federales, aprobada en administraciones pasadas, sigue siendo uno de los temas financieros más polémicos en Veracruz, pues decenas de ayuntamientos continúan destinando parte de sus presupuestos anuales al pago de los intereses y el capital de dicho instrumento bursátil.
