*.-El desmantelamiento de un complejo clandestino en la Sierra Norte dejó al descubierto una megaestructura de drogas sintéticas. Seis exfuncionarios fueron detenidos por omisión y encubrimiento.
Un megalaboratorio para la producción masiva de drogas sintéticas, con capacidad logística suficiente para abastecer de enervantes a los estados de Puebla y Veracruz, fue localizado y asegurado en la Sierra Norte de la entidad poblana. El hallazgo derivó en la detención de seis exfuncionarios de administraciones municipales aledañas, acusados de brindar protección por omisión al permitir la operación del inmueble durante más de un año.
El titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Puebla, el vicealmirante Francisco Sánchez González, informó en conferencia de prensa que la neutralización de este centro de procesamiento ubicado en el municipio de Jopala —a menos de tres horas de la capital del estado— representó un golpe estratégico al crimen organizado.
El operativo de aseguramiento fue ejecutado por elementos de la Guardia Nacional, quienes incautaron 500 kilogramos de droga sintética con las características del cristal, además de 25 mil 300 litros de precursores químicos. En el sitio se halló equipo de procesamiento a escala industrial, como reactores, condensadores, destiladores y tanques de gas LP, así como un vehículo de carga abandonado.
Sánchez González subrayó que las magnitudes del complejo clandestino trascendían el ámbito local. “Descubrimos que en la Sierra Norte existía un laboratorio en Jopala cuya producción era tan grande que era capaz de abastecer a todo el estado de Puebla y a Veracruz; de ahí la importancia de llevar a cabo estas tareas de investigación”, aseveró el mando policial.
![]()
Por su parte, la fiscal general del Estado de Puebla, Idamis Pastor Betancourt, confirmó la aprehensión de seis exservidores públicos de la región, a quienes se les investiga por la presunta comisión de los delitos de encubrimiento e incumplimiento de un deber legal.
El secretario de Seguridad reprochó la complicidad por omisión de las autoridades locales, señalando que la infraestructura instalada no podía pasar desapercibida.
“Este laboratorio tenía más de un año de estar funcionando; resulta prácticamente imposible que las autoridades del área no supieran lo que se presentaba en su municipio. Esto se llama omisión y encubrimiento, y la ley se tiene que cumplir”, concluyó el funcionario estatal.
