El cine nacional pierde a uno de sus últimos y más deslumbrantes mitos. La Asociación Nacional de Intérpretes (ANDI) confirmó la mañana de este miércoles 15 de julio el sensible fallecimiento de la emblemática actriz chihuahuense Elsa Aguirre, a los 95 años de edad, cerrando así uno de los capítulos más gloriosos de la Época de Oro de la cinematografía mexicana.
“El Consejo Directivo y el Comité de Vigilancia de la Asociación Nacional de Intérpretes comunican el sensible fallecimiento de nuestra socia intérprete Elsa Aguirre”, informó la institución a través de un comunicado oficial, donde la recordó como “una de las actrices más emblemáticas” de la historia fílmica del país.
Nacida el 25 de septiembre de 1930 en Chihuahua, Elsa Aguirre poseía una belleza magnética y una fuerza escénica que la catapultaron rápidamente al estrellato tras su debut en la pantalla grande en 1946. A lo largo de una trayectoria que rebasó las ocho décadas, Aguirre no solo fue celebrada como una de las mujeres más bellas de México, sino como una histriona de enorme versatilidad capaz de sostener papeles complejos bajo la dirección de los realizadores más importantes de su tiempo.
Su filmografía es un recorrido por la nostalgia y la identidad nacional. Títulos como La mujer que yo amé, Acapulco, Las figuras de arena (1970) y La muerte de un gallero (1977) dan testimonio de su capacidad actoral en distintos géneros.
Sin embargo, uno de los momentos más bellos y replicados en la historia de nuestra cultura popular ocurrió en la cinta Cuidado con el amor (1954), donde compartió créditos con el inmortal Pedro Infante. Aquella mítica escena en la que el “Ídolo de Guamúchil” le canta al oído el tema Cien años quedó grabada para siempre en la memoria colectiva de generaciones de espectadores.
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Elsa Aguirre siempre se caracterizó por su espiritualidad y una rigurosa disciplina diaria orientada al yoga y la sana alimentación, hábitos que mantuvo durante más de 60 años. En septiembre de 2025, durante una de sus últimas entrevistas concedida a la revista TV Notas, la actriz apareció utilizando un tanque de oxígeno, pero con el espíritu inquebrantable que la caracterizaba.
“Me siento bien. Me cuido más que nunca, hasta el último momento”, declaró en aquella ocasión, mostrando la templanza con la que encaraba el paso del tiempo.
El reconocimiento a su inmenso legado se mantuvo vivo hasta sus últimos días. Apenas tres meses antes de su partida, en abril de este año, el gobierno del estado de Morelos le rindió un emotivo y merecido homenaje en el histórico Teatro Ocampo de Cuernavaca, donde recibió una ovación de pie y un galardón en honor a sus más de 80 años de trayectoria artística.
Con su partida, se desvanece uno de los últimos puentes vivientes hacia la era de mayor esplendor internacional del cine mexicano. Elsa Aguirre nos deja su mirada magnética, su elegancia perenne y un legado invaluable que seguirá brillando en blanco y negro en las pantallas de todo el mundo. Descanse en paz.
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