miércoles, enero 28, 2026
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EXCESO DE VELOCIDAD CAUSÓ EL ACCIDENTE; DETIENEN AL MAQUINISTA EN CHIAPAS

*.-La FGR atribuyó a una falla humana el descarrilamiento del tren, ocurrido el 28 de diciembre; tras revisar la vía no se hallaron daños en los componentes de la vía, informó la fiscal Ernestina Godoy; la Auditoría Superior de la Federación y especialistas habían advertido sobre fallas.

 

La fiscal general de la República, Ernestina Godoy, informó que el accidente del Tren Interoceánico del pasado 28 de diciembre se debió al exceso de velocidad, luego de que el maquinista aceleró de manera considerable hasta llegar al lugar del siniestro.
En conferencia de prensa, Ernestina Godoy, dijo que, tras la verificación de la vía del Tren Interoceánico, no se encontraron daños en los componentes de la superestructura ni de la subestructura ferroviaria.
La funcionaria señaló que los hallazgos derivados de la revisión técnica realizada luego del accidente confirmaron que la infraestructura ferroviaria no presenta afectaciones en sus elementos estructurales.
Añadió que en el caso del tren de pasajeros, no se encontraron elementos con fallas que pudieran poner en riesgo su operación, lo que indica que el funcionamiento del tren era el adecuado.
En cuanto a la información contenida en la caja negra, se informó que el tren alcanzó velocidades de hasta 111 kilómetros por hora en un tramo donde el límite permitido es de 70 kilómetros por hora, es decir, 41 kilómetros por hora por encima de lo autorizado.
Asimismo, se precisó que en la curva donde ocurrió el siniestro, el tren circulaba a 65 kilómetros por hora, cuando la velocidad máxima permitida en ese punto es de 50 kilómetros por hora.
La fiscal general informó que el maquinista aceleró de manera considerable hasta llegar al lugar del siniestro. De acuerdo con el reporte del peritaje, el tren ingresó a las seis curvas previas a una velocidad de 52 kilómetros por hora y posteriormente incrementó su marcha hasta alcanzar 65 kilómetros por hora, velocidad a la que inició y permaneció en la curva donde ocurrió el accidente.

En el informe pericial también se destacó que el exceso de velocidad en un tren se potencializa debido al peso, la masa y el radio de la curva, factores que incrementan la fuerza centrífuga y elevan el riesgo de un siniestro.
Auditoría advirtió fallas
En la Auditoría de cumplimiento a inversiones físicas 2023-2-13J3L-22-0129-2024, correspondiente de la revisión de la cuenta pública de 2023, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) reportó hubo fallas en la supervisión de obra y no se entregó evidencia de que se completaran los trabajos de corrección de curvatura y pendiente en la Línea Z del Tren Interoceánico que conecta Coatzacoalcos, Veracruz, con Salina Cruz, Oaxaca.
El proyecto había identificado que ese tramo era complejo debido a sus las topográficas (pendientes elevadas y curvas pronunciadas).
La ASF señaló en su informe: “se pidió a la contratista que la manipulación del riel siempre fuera con dos equipos VAICAR F804 FS (para construcción y mantenimiento de la vía), ya que el manejo del riel con una sola podría ocasionar que el riel se venciera y no se podría alinear en el armado final de la vía”.
Pese a la observación, la Marina, encargada de la construcción del tren, entregó información y documentación quedó en evidencia que “se consideraron materiales y equipos que no corresponden con los utilizados para los trabajos realizados”.
En otra auditoría, la 2019-1-47J3L-22-0263-2020, la ASF indicó que se adjudicó a la empresa Daniferrotools el trabajo de rehabilitación de la vía abatiendo curvatura y pendiente en el tramo de Mogoñe a La Mata, en el que ocurrió el descarrilamiento.
La entidad detectó que hubo planeación deficiente e improvisación en esos trabajos. “(Se observó) una deficiente planeación de los trabajos del contrato de obra pública a precios unitarios y tiempo determinado núm. FIT-GARMOPOP-Z-08-2019 (…) el inicio de los trabajos se realizó con un proyecto deficiente en virtud de que se realizaron diversas modificaciones y adecuaciones en las secciones topográficas proyectadas”.
Tras el descarrilamiento, la empresa difundió un comunicado en el que aclaró que participó en la rehabilitación, mantenimiento, construcción de vía nueva, ni en la provisión de materiales del proyecto que se encontraba en operación porque la vía estaba tomada por un grupo opositor al tren y que obligó a detener las actividades por más de 60 días.
Además, señaló inconsistencias técnicas entre el proyecto ejecutivo original y las condiciones reales del sitio, que impidieron el desarrollo de las obras conforme a lo planeado.
El costo de un equipo obsoleto
Tras la noticia del descarrilamiento especialistas señalaron un podcast que se difundió en 2022, en que el ingeniero británico Gareth Dennis, quien fue consultado por el gobierno para la puesta en operación del Interoceánico, advirtió que había serias fallas de construcción y diseño en la obra, y que era factible que ocurriera una tragedia.
En la edición más reciente de su podcast, Dennis recordó que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador compró trenes y locomotoras que ya habían sido descartadas en Inglaterra, Alemania y Estados Unidos.
Ese equipo, que carece de sensores, impide que se eviten fallos humanos, como permitir que el convoy rebase la velocidad máxima, además de que la curva en que ocurrió el accidente no tenía la señalización necesaria.
“Las señales se colocan como un recordatorio visual para que el maquinista no choque contra otro tren porque es muy fácil que se distraigan”.

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