Trata siempre a tus semejantes igual o mejor de como te gustaría ser tratado.
Los seres humanos debemos aprender a tomar decisiones y también asumir las consecuencias de esas decisiones que tomamos. Si una persona sale todos los días a buscar trabajo es probable que tarde o temprano lo encuentre, pero si esa misma persona desea encontrar empleo sin esforzarse y sin salir de casa es muy probable que no tenga éxito en su búsqueda.
Bien podemos decir que aplica el dicho popular “El que busca encuentra”. Todos los días tomamos decisiones, algunas de estas son muy importantes y otras no tanto, lo que sí es seguro es que invariablemente vamos a “cosechar lo que sembramos”.
Si queremos ser respetados entonces debemos respetar a los demás. Si deseamos ser tratados con amabilidad entonces debemos ser amables con nuestros semejantes. Independientemente a lo que nos dediquemos los valores como el respeto, la responsabilidad, la disciplina y la tolerancia no cambian.
Aunque es importante destacar que hay personas que por sus circunstancias pueden tener mayor responsabilidad que otras; por ejemplo si vamos a una oficina de una empresa privada quien nos atiende debe tratarnos con dignidad, pero si vamos a una oficina pública entonces quien nos atiende tiene mayor responsabilidad sobre un trato digno hacia los ciudadanos porque el salario que ese servidor público gana es gracias a los impuestos que todos pagamos.
Comento esto porque en la actualidad es muy común que se escuchen quejas de ciudadanos por un mal trato en las oficinas gubernamentales.
Es triste ver que en ocasiones hay personas que asisten al Ayuntamiento para hacer algún trámite y los empleados municipales asumen una actitud arrogante, déspota o de total indiferencia, acaso no se darán cuenta que tienen un salario gracias a los ciudadanos que pagan impuestos; estos servidores públicos creen que esos cargos son eternos. No saben que “El poder termina pero un mal recuerdo perdura”.
También es muy recurrente la queja sobre los empleados de empresas públicas como la Comisión Federal de Electricidad; empleados y empleadas de mostrador que tratan a los usuarios con tanta indiferencia que en ocasiones ni siquiera los miran a los ojos y esa es una señal que ignoran los principios más básicos sobre el trato digno hacia a los demás. En la misma CFE algunos trabajadores mienten con mucha facilidad cuando reciben quejas sobre cobros excesivos en el recibo del consumo de electricidad, expresiones como “haga su reporte o espere a que vaya una brigada” se pueden traducir en horas de espera y en muchos casos el usuario termina perdiendo demasiado tiempo haciendo filas con las inclemencias del tiempo para que al final le digan: “si no paga lo que indica el recibo le cortaremos el servicio”.
El usuario tiene todas las de perder, cuando el recibo le llega elevado generalmente termina pagando aunque haya sido un error de la empresa, y cuando se queda sin electricidad en su hogar o negocio durante horas o incluso días y se le echan a perder los alimentos de su hogar o insumos del negocio la CFE no se hace responsable de nada.
Ojalá todos los empleados del sector público entiendan que tratar a los usuarios dignamente no es un favor que hacen, es una obligación legal y también moral. En esta vida ningún cargo es eterno y quien está ahora en el mostrador del lado del poder algún día, -tarde o temprano- terminará en la otra posición y ahí se dará cuenta que su actitud hacia los demás fue incorrecta.
Vaya desde este espacio una respetuosa recomendación a quienes trabajan en oficinas públicas como el Ayuntamiento, la Comisión Federal de Electricidad, OROAPA, IMSS, ISSSTE y otras dependencias más: “Traten a los usuarios igual como ustedes desean ser tratados”, porque como servidor público, su actitud hacia los demás refleja lo que realmente es usted como persona.
