Michael Torresini
Antier repetí lo que digo seguido porque es la manera más clara, rápida y efectiva para aclarar lo que nadie parece entender-que todo lo que sentimos lo sentimos por los nervios y que todos los nervios salen desde la columna hacia todo el cuerpo a través de las vértebras que, si no están en su lugar, son la única causa de todo problema y su realineación la única verdadera solución. Soy un pésimo dactilógrafo, pero esto lo escribí rapidísimo por la cantidad de veces que lo he escrito-y sigo haciéndolo porque es la manera más rápida para aclarar lo que nadie parece asimilar. Y lo repito también porque acaba de irse un tipo-alto, joven y fuerte que siguió describiéndome todos sus padecimientos pormenorizadamente pese al hecho que yo le aclaré de una lo que digo siempre, lo antedicho: cada vez que me describía un síntoma diferente yo le repetía lo mismo-toooodo pasa cuando las vértebras están en su lugar-y él continuaba con sus descripciones, hasta que cuando baja la cabeza le duele hasta el coxis, etc., etc…vaya no parecía entender que todo significa todo. Y sí era joven, pero caminaba todo chueco y lo peor de todo es que llevaba diez años así. La gran mayoría de mis pacientes son trabajadores de esta fértil tierra, es decir trabajan duro y pesado, más duro de todos quizá con la única excepción de los albañiles-y este tipo era un albañil.
Y por arriba de lo que digo siempre-y que acabo de repetir, hay varias cosas que me dan a los nervios. Estoy de rodilla frente vuestras mercedes y necesito con mucha pena aclarar que soy doctor en filosofía antes de quiropráctica, que estudié para ver las cosas como son y no sólo como las pintan, para ver la real realidad, como diría Platón. Un filósofo es un sabio, y lo que los sabios quieren es sabiduría-lo que contrasta brutalmente con la situación local al respecto. Me acaban de preguntar cuanto cobro por la consulta-para ir preparado. Como dije varias veces la buena retórica es lo que permite al hombre decir mucho con el número menor posible de palabras-de allí a una pregunta, puesto que nada es sin causa- ¿para qué tomarse la molestia de decir para ir preparado? Se dicen cosas innecesarias y no se dice nada cuando hay que expresarse-a veces pido el sagrado favor de contestar que sí o que no a mis preguntas en lugar de usar mímica o sonidos que no me quedan claros.
Finalmente, la diferencia principal entre los anglosajones, los ingleses o los suecos y los latinos es que no somos calladitos sino expresivos, Grecia que nos educó nos soltó la lengua, pues para el ateniense vivir era hablar, decir, desgañitarse, dando al viento de la forma más clara y eufónica hasta la más arcana intimidad. Así que ofrezco una disculpa a los que me ven enojón, es que soy sincero y no sólo culto-y no soy lambiscón. Así sugiero que me acepten, pues al final soy lo que cura rápido, seguro y efectivo-y que no cobra para la consulta, sino sólo si cura.
