Michael Torresini
Se me acaba de ocurrir un aspecto menos aburrido y más interesante acerca de la paradoja a la cual me enfrento con la mayoría de los pacientes nuevos-poderlos curar en un minuto y tener que hablar una hora repitiendo cosas para que me entiendan-para que entiendan porque tiene lo que tiene y como voy a acabar con todo-realineando las vértebras. Y es que todos saben perfectamente que es un cardiólogo o un urólogo, mientras que la quiropráctica no sólo no es conocida, sino es distorsionada, malentendida y confundida con el trabajo de los hueseros que apenas saben escribir y pretenden curar…
Voy a empezar acordándoles que estudié filosofía para entender mejor lo real: un ingeniero estudia cinco años y miren cuantas cosas sabe hacer; yo estudié ocho años filosofía y no sé hacer nada-es decir nada que se toque. Pero tengo esta vista clara que me da los enseres, el utillaje para dar consejos. La filosofía es orden, y el primer orden entre todo conocimiento es la división entre conocimiento a priori, antes de la experiencia o simplemente racional, por un lado-y por el lado opuesto conocimiento a posteriori, después de la experiencia o empírico. Para saber que los cuerpos son expandidos sólo necesitamos de la inteligencia, pues la expansión, la ocupación del espacio es intrínseca a cualquier cuerpo, no podemos ni pensar a un cuerpo sin incluir el espacio que este necesariamente ocupa-al contrario, para saber que los cuerpos son pesados necesitamos de la experiencia, pues algo que pesa un kilo aquí pesa menos de medio kilo en la luna y absolutamente nada en el espacio.
Ahora por fin puedo ir al grano, puedo expresar lo que se me acaba de ocurrir que es muy interesante. Todo lo que sabe un médico es conocimiento empírico, pues tiene que conocer la anatomía y el funcionamiento de cada órgano y que medicina suministrar si enferma. La razón por la cual los médicos tienen una escritura tan mala es precisamente por esto, por tener que memorizar un montón de cosas. En Canadá un quiropráctico estudia como un médico, pero lo que estudia no es sólo conocimiento empírico, sino también racional. Un médico cura con medicinas, con biología y farmacopea; un quiropráctico con la geometría y la física-la geometría para el diagnóstico, para saber cuál es el problema, y la física para curar. Acuérdense lo que decía Arquímedes dadme un punto de apoyo y os levantaré el mundo.
A lado de estos conocimientos racionales, hay también conocimientos empíricos, por estos estudiamos tantos, porque tenemos que conocer cada nervio y cada hueso de nuestro cuerpo-lo que sin embargo no es necesario como es necesario el conocimiento de los médicos. De allí a la situación chistosa del paciente que me dice que tiene el nervio asiático…No importa si lo que las vértebras desalineadas están oprimiendo es el nervio ciático, el tibial o el peroné-sólo necesitamos saber…lo que digo siempre-que todo lo que sentimos lo sentimos por los nervios y todos estos nervios salen desde la columna hacia todo el cuerpo a través de las vértebras que, si no están en su lugar, son la causa de todo y su realineación la única solución permanente. Lo que obedece al conocimiento más importante de todos-que nada es sin causa, y que sólo acabando con la causa de algo se puede acabar con este algo.
