domingo, abril 26, 2026
spot_img

LO ÚLTIMO

DE FILOSOFÍA Y COSAS PEORES

Michael Torresini

 

Nosotros los hombres somos el producto de nuestra experiencia que nos moldea, nos fragua como arcilla en las manos de un escultor. Yo soy el único hijo de dos catedráticos que me inculcaron que la cultura y la ética son lo más importante-lo que me separa inevitablemente de la mayoría de mis pacientes agricultores. Pero la diferencia cultural no es ningún problema mientras haya un poco de inteligencia y sea usada sin interferencias neuróticas-que son la causa del hecho que el paciente me doble la pierna derecha cuando le digo que la enderece, etcétera… Hasta a llegar al punto que no puedo evitar de enojarme y de expresarlo enfáticamente a gente que se ofende y se cierra más aún porque no se fija de lo que digo, sino del volumen. Antes de quiropráctico soy filósofo y no puedo evitar de razonar, no puedo evitar de enojarme frente a la paradoja de alguien que viene a curarse y no me deja quedándose siempre tenso, es como si me atara las manos.
He usado mi derecho a defenderme desde esta fama de enojón, pero finalmente esto es sólo una parte, falta decir que me fue todo bien hasta que me mudé aquí hace treinta años. Vine a jubilarme con bastante para comer y con la mejor mujer de mi vida. El dinero se fue en terrenos sin títulos, etc. Y la mujer bajo las ruedas de un autobús. La ley no me ayudó en nada, hasta padecí abusos de toda clase.
En cambio, yo siempre cumplí con mis deberes hacia el INM. De hecho, empecé ayudándolo informando que los bancos no querían aceptar mi dinero hasta que yo tenga mi FM3; trabé amistad con el sub director que exclamó ¡Que barbaros! Y hizo mandar una circular a los bancos para que acepten el dinero y que luego se otorgará el documento. Pues, finalmente me parece bastante obvio: si el INM quiere que yo transfiera una cantidad de dinero en un banco nacional para otorgarme la condición de inmigrante rentista, pues lo tengo que hacer ANTES. Esto pasó cuando se fue Salinas y el peso se devaluó de un día para el otro y brutalmente: pasó desde 3:50 por dólar a 5:50 o más. El punto es que el peso estaba fijo a3:50 desde tiempo, sin fluctuar, lo que me ayudó esperar a cambiar divisa. El dinero salía a flote y los bancos no querían aceptar mi dinero. Esto en 1995. En 1997 escribí a Zedillo y al Madrazo Cuellar de la PGR brindando claras instrucciones acerca de como acabar con el problema de la droga. La PGR me contestó “gracias por sus consejos en la lucha contra el combate a las drogas”. Sic, La lucha contra el combate. Claramente nadie se interesó, ni siquiera para saber lo que dice o escribe.
Spinoza nos aclara que la felicidad no es estar bien, sino estar mejor. Yo estaba bien, y ahora estoy peor, lo escupí todo con esfuerzo para que mis queridos pacientes me perdonen si no tengo mucha paciencia.

Latest Posts

spot_imgspot_img

TE RECOMENDAMOS

error: Content is protected !!