Michael Torresini
Hay una substancial diferencia entre la deshonestidad de un ingeniero, un arquitecto, un contador o un abogado y la de un médico: esta última es el único caso que afecta directamente la cosa más importante que tenemos-la salud. Luego hay otra diferencia substancial: la gran facilidad con la cual un médico puede hacer daño a un paciente. Algo que no existe en la relación con cualquier otro profesional: un arquitecto, un ingeniero, o simplemente un albañil o un carpintero no te pueden fregar tan fácilmente, pues si lo hacen se ve, se entiende fácilmente; un médico en cambio te puede decir lo que quiere ya sea para ocultar su ignorancia ya sea para convencerte a una cirugía totalmente innecesaria, por su ganancia-uno de los fraudes más detestable haya y que aquí se puede hacer impunemente.
Virtualmente cada día en mi trabajo de quiropráctico escucho pacientes que me relatan lo que le dijo el médico cómo explicación del padecimiento en cuestión, DESGASTE. Si lo dicen a una persona que padece dolor de rodilla, lo que escucho más seguido, es porque no entienden lo que digo siempre, no entienden que los tres nervios más gruesos que tenemos-el famoso ciático, el tibial y el peroné bajan desde el raquis y solamente se siguen doblando, flexionando la rodilla-no se dobla el muslo, ni la pantorrilla, duele la rodilla por irritar más nervios ya irritados por dos vértebras lumbares que lo oprimen. Esta es una de las situaciones que enfrento más seguido: lo curo enderezando su columna, realineando las vertebras lumbares desplazadas. Al final, cuando el paciente está bien, ya no tiene la molestia en la rodilla, aclaro que yo no toqué la rodilla para nada-lo que comprueba contundentemente lo antedicho.
Pero todo el tema me salió por lo que me dijo una joven que acompañaba su madre, me dijo que me va a traer su marido porque le duele la cadera y el médico dijo que tiene DESGASTE-un hombre joven sin padecer caída ni trauma alguno. ¿Desgaste? ¡Que descaro y que fantasía!
Le duele la cadera porque los nervios que pasan por allí están siendo oprimidos por vertebras desplazadas-misma cosa de la rodilla, misma solución. En este caso el médico dijo que es desgaste porque no sabía que decir-y nunca mandaría el paciente con un quiropráctico. Es curioso el hecho que en Canadá más de la mitad de los pacientes de un quiropráctico son mandado por médicos.
Civismo, civismo, civismo, lo que más falta en este magnífico país.
