A un mes de su desaparición, la familia de Bulmaro Herrera Bandala vive entre la angustia y la incertidumbre, sin tener hasta ahora ningún indicio sobre su paradero. El trailero, de 51 años, fue privado de su libertad el pasado 22 de febrero durante los narcobloqueos registrados en distintas carreteras del país, incluyendo varias zonas del estado de Veracruz.
Ese día, la violencia se desató tras los hechos relacionados con Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). En respuesta, grupos delictivos incendiaron vehículos y bloquearon importantes vías de comunicación. Entre las unidades afectadas se encontraba el tráiler que conducía Bulmaro, el cual fue quemado sobre la carretera federal Tihuatlán–Álamo Temapache, a la altura del kilómetro 14, en el norte de la entidad.
De acuerdo con el testimonio de su familia, Bulmaro fue obligado a descender de la unidad antes de que esta fuera incendiada. Desde entonces, no se ha vuelto a saber nada de él.
Araceli Herrera, hermana del desaparecido, relató que este último mes ha sido especialmente difícil para la familia, marcada por el miedo y la desesperación. “Estamos peor que al principio. No tenemos ningún dato, ni el más mínimo indicio que nos diga dónde está mi hermano”, expresó en entrevista.
El día de los hechos, Bulmaro viajaba junto a su hermano Saúl, quien conducía otro tráiler delante de él. Al percatarse de lo ocurrido, regresó al lugar, donde confirmó que Bulmaro ya no se encontraba en la unidad. La familia asegura que toda la información disponible fue proporcionada a las autoridades, sin que hasta ahora haya avances significativos.
Ante el clima de inseguridad en municipios del norte de Veracruz como Tuxpan, Poza Rica y Álamo Temapache, los familiares han optado por no participar directamente en las labores de búsqueda, por temor a poner en riesgo su integridad. “No conocemos la zona y la situación es muy peligrosa. Lo dejamos en manos de las autoridades”, señaló Araceli.
El caso fue reconocido a nivel federal por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien el 27 de febrero confirmó que la desaparición del chofer formaba parte de los hechos que estaban siendo atendidos por el gobierno. Días después, reiteró que la investigación continuaba, aunque sin ofrecer actualizaciones concretas sobre su localización.
La Comisión Estatal de Búsqueda de Veracruz emitió una ficha con los datos de Bulmaro: mide 1.67 metros, tiene ojos verdes, piel blanca y cabello largo, cano y rizado. Como seña particular, presenta una protuberancia en el pómulo izquierdo. Al momento de su desaparición vestía pantalón de mezclilla azul y una playera azul deslavada.
Su familia insiste en que se trata de un hombre trabajador, ajeno a cualquier actividad ilícita, y hace un llamado a la ciudadanía para colaborar con cualquier información que pueda contribuir a su localización, incluso de forma anónima.
Mientras tanto, el paso del tiempo solo profundiza la incertidumbre de una familia que espera respuestas.
