Palacio Nacional, Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum no guardó silencio este jueves 12 de marzo, utilizando su habitual conferencia mañanera para reprochar vehementemente a los diputados que “batearon” su propuesta de reforma electoral. Con un tono crítico, Sheinbaum acusó directamente a la oposición y a algunos de sus aliados de negarse a ceder “privilegios”, frustrando así una de sus iniciativas clave.
Desde Palacio Nacional, la mandataria reiteró el objetivo central de su reforma: “disminuir, de acabar con los privilegios de los partidos políticos y las instituciones electorales”. Subrayó que el sentir popular considera “excesiva la cantidad de recursos económicos” destinados a estos entes y que su propósito era redirigir esos fondos hacia infraestructura y beneficios directos para la población.
“Nuestra lucha sigue siendo que el recurso público se vaya a la gente y también fortalecer la participación ciudadana”, enfatizó Sheinbaum, aludiendo a la intención de que los ciudadanos elijan a todos los diputados y decidan sobre temas cruciales en sus municipios y estados.
La postura de la presidenta deja entrever que, a pesar del revés en la Cámara de Diputados, la administración podría estar preparando un “Plan B” para impulsar sus objetivos en materia electoral. El rechazo a la reforma ha abierto un nuevo frente de confrontación entre el ejecutivo y el legislativo, con la mandataria firmemente posicionada en la defensa de su visión de austeridad y eficiencia en el gasto público electoral.
Durante la mañanera, Sheinbaum también abordó otros temas de interés nacional, como las negociaciones con los taxistas en el AICM tras los recientes bloqueos por la regulación de conductores por aplicación, y una reciente llamada que sostuvo con el presidente de Colombia, Gustavo Petro. Sin embargo, el “bateo” de la reforma electoral y su enérgico reproche a los legisladores se llevaron los reflectores.
