Integrantes de colectivos de búsqueda de personas desaparecidas exigieron a la presidenta Claudia Sheinbaum aceptar la cooperación internacional, luego de que el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU (CED) determinó llevar el caso mexicano a la Asamblea General. Denunciaron omisiones del Estado y advirtieron que la asistencia externa podría fortalecer las capacidades de búsqueda, investigación e identificación.
Durante una entrevista en Aristegui en Vivo, María Luisa Núñez Barojas, fundadora de “La Voz de los Desaparecidos en Puebla”, y María Emma Mora Liberato, representante legal de Familias de Acapulco en Busca de sus Desaparecidos A.C., cuestionaron la respuesta de Sheinbaum frente a la decisión del CED.
“Me indigna esa postura tan cerrada, tan radical de la presidenta de negar la realidad y querer tapar el sol con un dedo”, dijo Núñez Barojas. Subrayó que el informe del Comité se sustenta en información sistematizada por colectivos de todo el país y calificó la determinación como “bastante pertinente, oportuna, necesaria, urgente”.
Núñez Barojas afirmó que “México está rebasado no solo con el problema de las desapariciones, sino también en el tiempo”. Reconoció la existencia de mesas de diálogo con autoridades, pero sostuvo que “hacen que nos oyen, pero no nos escuchan”. Cuestionó la falta de especialización de funcionarios y señaló que las políticas anunciadas no resuelven fallas estructurales en las fiscalías estatales.
La activista señaló que, a nueve años de la desaparición de su hijo, la carpeta de investigación “sigue en la etapa inicial”. De aproximadamente 100 casos acompañados por su colectivo, solo cinco cuentan con sentencias condenatorias, lo que —dijo— refleja “la omisión, la impunidad y la injusticia”.
También denunció presuntos vínculos entre autoridades y grupos delictivos: “Los agentes del Ministerio Público, los policías estatales, las policías municipales están coludidas con los grupos que delinquen y que terminan en desaparición de personas”. Añadió que el Estado es responsable por acción y por omisión.
Sobre la observación del CED de que existen indicios de que las desapariciones forzadas se cometen en México como crímenes de lesa humanidad, Núñez Barojas respondió: “Claro que es un delito de lesa humanidad”. Argumentó que la falta de investigación efectiva y la impunidad refuerzan un patrón sistemático donde las carpetas “se vuelven eternas”.
Núñez Barojas insistió en que el Estado debe reconocer su responsabilidad y recibir ayuda internacional. “Sí o sí debe reconocer su responsabilidad por acción o por omisión, y recibir la ayuda que estamos esperando”, dijo. Recordó que ya existen antecedentes de apoyo externo, como la donación de escáneres para servicios forenses en Puebla. “Entonces, ¿cuál es el miedo?”, planteó, al subrayar la necesidad de recursos humanos, económicos y materiales.
María Emma Mora Liberato calificó como “indignante” la “actitud de soberbia” de la presidenta “al no reconocer lo que está sucediendo en México”. Cuestionó la efectividad de los apoyos institucionales al señalar que no hay resultados tangibles en las investigaciones.
Consideró que la postura del gobierno evidencia desconocimiento del marco legal, pues la cooperación internacional no implica sanciones: “El artículo 34 no habla de sancionar, sino de colaborar justamente para la búsqueda”.
Ejemplificó con su caso: “Mi hijo fue secuestrado hace 15 años. La carpeta está exactamente igual, tiene una carpeta en secuestros y tiene una carpeta en la Federación, y efectivamente, no avanzan las investigaciones, simplemente te dicen que no hay por dónde empezar”.
Mora Liberato criticó la falta de capacidades técnicas en instancias forenses, lo que impide identificar a personas desaparecidas. Puso en duda las cifras oficiales de localización: “¿Cuántas personas que dicen que han aparecido y que han sido localizadas, están con sus familias?”. Sostuvo que los centros de identificación forense carecen de personal especializado.
Ambas activistas coincidieron en que el objetivo es fortalecer la cooperación internacional. Mora hizo un llamado a aceptar la ayuda y exhortó a la sociedad a respaldar a las familias buscadoras, al advertir que la problemática puede afectar a cualquier persona.
