Si el poder corrompe; entonces el poder absoluto, corrompe absolutamente.
Al iniciar este año 2026 el mundo y especialmente América latina se conmocionaron con una noticia muy relevante; Estados Unidos sorprendió con la detención y futuro enjuiciamiento al ahora expresidente de Venezuela Nicolás Maduro. Fue en la madrugada del día tres de enero cuando se difundieron las primeras imágenes y videos de la incursión en el país sudamericano donde en una operación de inteligencia en cuestión de minutos el dictador venezolano fue capturado y trasladado a Nueva York.
Hoy la conversación de muchos es si Estados Unidos hizo lo correcto o no. Veamos algunos datos sobre el antecedente de la política y el gobierno en Venezuela: Al inicio de la década de los 90’s Venezuela era uno de los países con mayor riqueza de América latina.
En 1992 Hugo Chávez intenta un golpe de estado -fallido- y se vuelve una figura política muy importante en su país, 1998 Chávez gana las elecciones presidenciales en Venezuela y con ello inicia un gobierno socialista de izquierda progresista, 1999 cambia la Constitución y empieza a concentrar todo el poder en un solo partido, en 2001 crea leyes especiales para que el presidente gobierne sin contrapesos controlando todo -poder judicial, poder legislativo y órganos autónomos-, en 2003 el presidente controla el tipo de cambio y empieza una corrupción estructural desde el gobierno, 2005 comienza a expropiar tierras y empresas a particulares, 2007 cierra la empresa de comunicación RCTV radio televisión como forma de silenciar a los opositores y al propio pueblo, 2010 cae la producción nacional por las expropiaciones, en 2013 muere Hugo Chávez y Nicolás Maduro asume el poder, 2014 empiezan protestas masivas y muchos mueren en las calles a manos de la policía venezolana, 2016 escasean los alimentos y las familias hacen largas filas para conseguir lo más básico de su alimentación, 2018 millones de venezolanos huyen de su propio país por inseguridad, falta de empleo y hambre, en 2019 inician los apagones y ciudades completas se quedan sin energía eléctrica durante semanas, en 2020 miles mueren por la pandemia ya que su sistema de salud está colapsado, en 2024 hay elecciones y la oposición gana con una amplia ventaja pero por la fuerza Maduro se roba la elección y se queda como presidente por más de 12 años consecutivos con la intención de cumplir hasta 18 años como Presidente de Venezuela con el siguiente mandato, 2026 Maduro está en la cárcel en Nueva York dejando un país en ruinas.
Hoy millones de venezolanos celebran la detención del dictador Maduro y son ellos los que tienen las mayores razones para justificar esta detención porque son los que han padecido todo tipo de vejaciones por parte de su propio gobierno.
Estar de acuerdo o no con la intervención de Estados Unidos en Venezuela supone un dilema legal y también moral.
En México entrar a una propiedad privada es considerado allanamiento de morada; imagine usted que un hombre está golpeando brutalmente a una mujer. ¿Usted qué haría? Hace como que no ve, ve pero justifica su inacción diciendo que no puede entrar en propiedad privada para defender a la víctima o actúa y decide de alguna manera evitar que esa mujer sea golpeada. Entrar a una propiedad privada para defender la vida de una persona también supone un dilema moral.
En este caso haga usted de cuenta que la mujer es Venezuela, Maduro es el golpeador y usted es Estados Unidos. Ahora saque sus propias conclusiones.
POSDATA: Es extraño y hasta sospechoso que morena defienda al dictador Maduro y no al pueblo de Venezuela. ¿Será porque el dictador y el gobierno morenista son iguales? Estimad lector, usted tiene la última palabra…
