El firmamento nos está regalando un espectáculo inusual en estas semanas, concentrando una serie de fenómenos astronómicos que normalmente se distribuyen a lo largo de varios meses. Desde eclipses hasta alineaciones planetarias, el cielo ofrece oportunidades únicas para los aficionados a la astronomía.
La seguidilla comenzó el pasado 17 de febrero con un impresionante eclipse solar anular, donde el “anillo de fuego” fue visible en la Antártida, mientras que el sur de Sudamérica y África disfrutaron de una vista parcial.
Hoy, 26 de febrero, el atardecer nos brinda una oportunidad para observar a Venus y Mercurio compartiendo el horizonte oeste. Esta conjunción es especialmente relevante para ubicar a Mercurio, un planeta que a menudo resulta esquivo a simple vista.
La atención se centrará en el 28 de febrero con una alineación planetaria poco común. Mercurio, Venus y Saturno aparecerán bajos en el horizonte occidental. Más arriba, Júpiter brillará junto a la Luna, y con la ayuda de binoculares o un telescopio, se podrán distinguir Urano y Neptuno, completando una vista planetaria casi total.
El clímax de estos eventos llegará el 3 de marzo con un eclipse lunar total. Durante este fenómeno, la Luna adoptará un fascinante tono rojizo, provocado por la refracción de la luz solar a través de la atmósfera terrestre.
Para cerrar esta intensa temporada, el 8 de marzo, Venus y Saturno volverán a encontrarse en una conjunción visible a simple vista en el cielo del atardecer, ofreciendo otra hermosa postal celeste.
Estos días se convierten así en un periodo extraordinario para levantar la vista y maravillarse con la danza cósmica que se despliega sobre nuestras cabezas.
![]()
