Michael Torresini
La conversación que tuve ayer con un paciente me motiva a relatarla como ejemplo de una situación que se repite seguido y me quita el gusto que mi trabajo siempre me da. Me gusta lo que hago con mis manos y sus resultados. Pero no me gusta tener que repetir las cosas sin resultado. Esto lo dije antier y hoy continuo con el mismo tema usando lo antedicho como preámbulo, como premisa o introducción, si prefieren.
Se pasa seguido que entre un paciente nuevo con una plantilla por debajo de una pierna que se ve más corta. Y aquí aprovecho para aclarar un concepto básico e importantísimo que necesitamos entender-y no sólo por lo que va mi trabajo de quiropráctico, sino también cómo filósofo existencialista, pues el existencialismo se separa de todos los demás temas de la filosofía para dedicarse a entender el hombre en su conjunto…Y existencialista o no, un filósofo sabe antes todo razonar obedeciendo a la lógica-y en mi trabajo de quiropráctico a la física y la geometría. Apliquémosla pues en esta situación donde la columna está mal y no solamente es la causa de molestias en todo el cuerpo, sino también de la famosa pierna que PARECE, vaya que se ve más corta: no estando derecha la columna a veces jala la cadera más arriba de un lado que del otro y por esto, solamente por esta razón, una pierna se ve más corta que la otra. No voy a aburrirlos más con los pormenores, basta considerar que con una simple torsión hacia el lado de la pierna que parece más corta la iguala perfectamente en unos segundos-Crack, piernas idénticas. De allí al concepto básico prometido: Hay que entender nuestra magnífica naturaleza y ayudarla a hacer su trabajo. Un ejemplo de esto es algo que repito seguido, que la salud no es tanto la ausencia de bacterias y virus, vaya de patógenos, sino la prevalencia de nuestras defensas sobre ellos. Lo digo simplemente para el beneficio de mis lectores y radioescucha ya que los médicos conocen la farmacopea más que nel hombre y la medicina causativa. Lo de las plantillas que prescriben para la pierna de se ve más corta es un perfecto ejemplo-y un excelente ejemplo que lo que digo siempre que, si no se entiende la causa de cualquier cosa, nunca se podrá acabar con ella. Colocando una plantilla para supuestamente igualar las piernas, pone el paciente más chueco aun, le hace daño-aunque claro está no tan daño como operar una rodilla que no tiene nada y que duele porqué el nervio ciático-tibial o peroné, es decir los nervios que bajan desde la parte baja de la columna y acaban en el talón se siguen fregando en la rodilla cada vez que la doblamos. Repito lo que dije antier al respecto: Vino un señor lamentando dolor en las rodillas-realineé las vértebras lumbares que eran la única causa del problema y pasó todo. Al final cuando me confirmó que ya no le dolían las rodillas agregué que yo ni había tocado sus rodillas para obtener más entendimiento-que repito por este medio público con la esperanza de ser entendido.
