Michael Torresini
La conversación que tuve ayer con un paciente me motiva a relatarla como ejemplo de una situación que se repite seguido y me quita el gusto que mi trabajo siempre me da. Me gusta lo que hago con mis manos y sus resultados. Pero no me gusta tener que repetir las cosas sin resultado. Vino una vez hace tres días con unas dolencias debidas al hecho que siempre digo, que tooodo lo que sentimos lo sentimos por los nervios y todos los nervios salen desde la columna hacia toooodo el cuerpo a través de las vértebras que, si no están en su lugar son la causa de todo y su realineación la única verdadera solución. Si las vertebras se acaban de moverse, una sesión es suficiente tuve pacientes que me hicieron feliz-entra uno en andadera-crack y sale corriendo-el problema es que la mayoría llega…mañana. En así hay que repetir el tratamiento cada dos días hasta que pierdan la mala costumbre adquirida mientras estaban fuera lugar, desplazadas, subluxadas, podemos continuar, pero es mejor aclarar que hay un número infinito de estar mal y una sola de estar bien-acabando con la causa del problema es decir remetiendo las vértebras en su lugar. El día antes vino un señor lamentando dolor en las rodillas-realineé las vertebras lumbares que eran la única causa del problema y pasó todo. Al final cuando me confirmó que ya no le dolían las rodillas agregué que yo ni había tocado sus rodillas para obtener más entendimiento-que repito por este medio público para ser entendido por más personas. Soy antes todo un filósofo y los filósofos existen para hacer entender las cosas difíciles, imagínense cuanto me molesta no ser capaz de hacer entender a mis pacientes aun las cosas más fáciles-que ejemplifico con claro hechos, como que en Canadá se pasa con un quiropráctico saliendo de bachillerato es decir acabando de crecer, precisamente para que las vértebras estén en su lugar, para evitar lo que estoy tratando de hacer entender a mis pacientes. Lo que vino ayer un joven de buen nivel socioeconómico del cual empecé a hablar, había venido una primera vez, le realineé varias vértebras y de manera muy sonora y con su amable esposa como testigo-y en dos días, es decir ayer me dijo que estaba como antes solo poco mejor. Le volvía a realinear exactamente las mismas vértebras que acababa de alinear-con la sonrisa aprobadora de su señora que parecía entender más que él-quizá por su ego…
El problema principal con mis pacientes es de hecho el mismo problema principal de todo este magnífico país-donde todo lo bueno pasa mañana. Además no me importa si no pueden completar los 500 pesos la primera vez y bajo el cobro cada sesión hasta a cobrar sólo cien varo desde la quinta sesión.
