Michael Torresini
En el mejor noticiero del área habría que hablar de lo que se pasa en el momento, antier hablé del Mencho y hoy tendría que hablar de la guerra en medio oriente, pero me abstengo y acabo el tema con una aserción muy drástica, general e interesante: Los territorios donde empezó nuestra historia, los de los sumerios, etc. son los donde cada país odia el vecino; dejando Turquía a lado, todos los países del área, desde Lebanon, Siria y hasta a Paquistán y Afganistán están siempre peleándose entre ellos. Nosotros, los europeos y americanos, es decir los habitantes de estos dos
continentes podemos aprender mucho desde los de extremo oriente, China, Japón, etc., pero desde todos estos países del medio oriente no tenemos absolutamente nada que aprender. Nada. O quizá sí podemos aprender a hacer negocios, a hacer dinero desde los judíos que constituyen el dos por ciento de la población y tienen el 20% de la riqueza del planeta.
Vaya, mejor cambiamos de tema. He dicho seguido algo que parece un disparate, pero que en realidad es mucho más cierto de lo que aparenta-cierto, sabio e importante: la salud no es la ausencia de patógenos, sino la prevalencia de muestras defensas sobre de ellos. Afortunadamente es muy raro, pero hay niños que nacen sin defensas y pueden sobrevivir solamente en cubículos esterilizados-es raro pero es la prueba más contundente de mi aserción. Ahora pongamos a trabajar este importante concepto para sacar ventajas. El primer médico era también un filósofo, Hipócrates, y una de las cosas que repetía más seguido era “que la comida sea tu medicina” y viceversa. Lo que metemos en la boca tiene el increíble poder de hacernos longevos y siempre sanos-o de destruirnos lenta más inexorablemente. Hablo de este tema aquí quizá más que en otro lugar del planeta porque aquí más que en otro lado la gente, la mayoría de la gente sigue envenenándose con lo que mete en la boca, es decir con lo que come y toma. México acaba de superar a EEUU en cuanto a obesidad, pero la gran campeona es Tierra Blanca. No más dese un paseo por Chedraui y verá pasillo entero lleno de la increíble cantidad de bolsas de Sabritas y un montón de otras porquerías. Y otro lleno de refrescos. ¿Tienen hambre y no están ni en su casa ni en un lugar donde puedan comer sano? Compren un litro de agua y se lo traguen de volada y le pasará el hambre.
Uno de los primeros dicharachos que fragüé al establecerme aquí fue En México lo bueno es lo que hizo la naturaleza, y lo malo lo que hizo el hombre-y en Canadá es todo lo contrario. Hay que aprovechar de esta bondadosa tierra donde los papayos salen desde los muros casi y producen la fruta más alcalina del mundo, es rica en vitaminas, ayuda la digestión, es deliciosa y es sólo un ejemplo de la gran cantidad de excelente fruta disponible y barata que hay aquí-y no en Canadá. ¡Aprovechemos de esta tierra tan bondadosa pues!
