Michael Torresini
Pete Hegseth, secretario de Guerra de Estados Unidos, afirmó que algunos de los máximos jefes de los cárteles del narcotráfico han decidido cesar, de manera indefinida, el trasiego de narcóticos debido a las exitosas operaciones militares contra las drogas en el Caribe. Algunos de los máximos cárteles del tráfico de drogas en la frontera sur (de Estados Unidos) han decidido suspender de manera indefinida todas las operaciones de narcóticos debido a los recientes (y altamente efectivos) ataques cinéticos en el Caribe. El presidente de Estados Unidos está salvando vidas de estadunidenses”, escribió Hegseth en su cuenta personal en la red social X. La aseveración del secretario de Guerra del gabinete presidencial de Donald Trump se entiende como una declaración de triunfo de su país en la guerra contra el narcotráfico.
Esos ataques, llevados a cabo por el Comando Sur en aguas del Caribe y el Pacífico, han destruido 36 embarcaciones y ejecutado extrajudicialmente a 126 personas, todo esto sin una sola evidencia de que los navíos transportaban narcóticos ni de que los asesinados eran narcotraficantes y miembros del narcoterrorismo. Pese a las declaraciones de Trump y Hegseth, 300 personas mueren cada día en Estados Unidos a causa de sobredosis de drogas sintéticas que contienen fentanilo. Una vez más voy a repetir lo que he dicho repetidamente desde 30 años, que expresé de la forma más contundente posible, con un simple silogismo, la expresión más pura de la lógica: Premisa mayor-cualquier producto se hace para satisfacer la demanda; premisa menor EEUU son la demanda; conclusión irrefutable EEUU son la causa del problema. Mientras que un pueblo con mucho dinero y poca cultura siga buscando drogas, siempre habrá alguien que se la va a dar.
La codicia es incurable, decía Aristóteles, mismo que fraguó los silogismos por primera vez. Es incurable y enceguecedora: Trump, al igual de la mayoría de los ricachones no parece entender lo que todos deberíamos entender claramente, que una vez nacido, el hombre, así como cualquier cosa finita, tiene, absolutamente tiene que hacer una cosa y una sola-morir. Y que todo el dinero del mundo y todo lo que se puede hacer con él ya no sirve para nada, pierde totalmente su importancia. Ahora, que no los entiendan los hombres ricos en general es lamentable, pero que no lo entienda Trump es algo que está afectando todo el mundo-de allí a la última fechoría de este hombre repugnante- la de retirar su país desde la OMS. La decisión de Estados Unidos de retirarse de la Organización Mundial de la Salud es motivo de preocupación para la salud pública mundial. Demetre Daskalakis, especialista greco-estadounidense en enfermedades infecciosas nos explica que la cooperación de Estados Unidos con la OMS no era sólo económica. Era un pilar fundamental de la vigilancia epidemiológica mundial, que creaba un entorno de diplomacia de salud pública, creaba una mejor comunicación. A través de ella, la información de todo el mundo llegaba a Estados Unidos, permitiendo una mejor comprensión de las epidemias, las infecciones emergentes y las nuevas amenazas. Pero para Trump todo esto es irrelevante, pues simplemente no entiende-y no quiere entender que la salud es más importante del dinero.
