LA PIEDRA DE NOPILOA

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LA PIEDRA DE NOPILOA

MARIA ELENA HERNANDEZ LARA

CRONISTA DE LA CIUDAD

Hace mas de 30 años, siendo presidente municipal el señor Francisco Castro González y gobernador don Agustín Acosta Lagunes, el gobernante estatal dispuso recoger todos los monolitos que se encontraban en las zonas arqueológicas del estado para enriquecer la colección del Museo de Antropología de la ciudad de Xalapa.

Y de pronto nos amanecemos con la noticia de que en la zona Nopiloa, de la importante congregación Joachín de este municipio, se encontraban haciendo excavaciones para extraer con grúas, por su enorme peso, una piedra que sería trasladada a la ciudad de Xalapa, pero que antes sería traída a la ciudad para que los terrablanquenses la conocieran y “se despidieran” de su patrimonio, legado de nuestros antepasados totonacas que tuvieron su asentamiento en ese lugar.

Como promotores culturales y dirigentes del Patronato de la Biblioteca Pública Municipal en la que se encontraban el Licenciado Enrique Tejeda Cruz como tesorero; profesor Bardomiano Huerta Córdoba +, secretario; vocales Elma Salomón Baruch, Nico Sandria Murillo + y María Elena Hernández Lara, presidenta, uniéndose también los profesores Elda Espinoza Cruz + y Manlio Salomón Ramírez +, nos dimos a la tarea de invitar a los estudiantes de primaria y secundaria para realizar una manifestación e impedir que se llevaran ese monumento que, aunque no conocíamos, consideramos nuestro.

Transportada de Joachín, sobre una plana conducida por un tractocamión, nos emocionó la llegada de esa voluminosa y hermosa piedra que llegó frente al Palacio Municipal para que la admiráramos, con la advertencia de que en unas horas continuaría su camino rumbo a su nuevo lugar, el Museo de Antropología de Xalapa.

Y entonces, se fueron apareciendo grupos de estudiantes con sus maestros, que rodearon el camión para impedir su salida. Fuimos llamados a la Presidencia porque autoridades del gobierno pidieron dialogar con nosotros. “Esa piedra tiene que estar acá, pero a cambio se van a hacer obras en Tierra Blanca”, dijeron.

Y como donde manda capitán, no gobierna marinero, hubo que dejarla ir… ¿El ofrecimiento que el alcalde recibió a cambio de nuestro tesoro?… la pavimentación de la calle Morelos y dos tractores. De la calle sólo fue empedrado el tramo entre Independencia y Soldado y de los tractores no se supo dónde quedaron.

Nuestros argumentos de que esa piedra tenía que quedarse en Nopiloa que se hubiera convertido en un centro arqueológico muy visitado y daría gran renombre a nuestro municipio, se perdieron en el vacío; pero hay que reconocer que donde se exhibe desde entonces, es el mejor lugar y Tierra Blanca recibe el reconocimiento de que fue extraída de su territorio.

 

 

La descripción que hacen de este monolito del que no señalan su enorme peso, pero se dice que es de 18 toneladas, indica:

Colección Museo de Antropología Xalapa.

JAGUAR AGAZAPADO

Representa a un jaguar agazapado. Los cuencos de los ojos probablemente contenían fragmentos de obsidiana u otro material. La parte izquierda de su faz está destruida. Fue encontrado por el arqueólogo Medellín en 1950.

Características del Objeto: ESCULTURA

Medida – Largo: 2.78 m

Medida – Ancho: 2.46 m

Medida – Alto: 1.69 m

Materia prima: PIEDRA

Características Culturales

Cultura: Centro-Sur de Veracruz Procedencia

Estado: Veracruz

Municipio: TIERRA BLANCA

Sitio: NOPILOA

VESTIGIOS

Nuestro municipio fue un importante asentamiento prehispánico con Nopiloa, los Cerros y Dicha Tuerta (hoy Nuevo Porvenir de Hidalgo), zonas arqueológicas muy relevantes, donde se han encontrado piezas muy bellas. En Casa de Cultura “Prof. Carlos Cruz Valenzuela”, se exhiben los monolitos llamados “La Vieja” y “La Cabeza”, que antes estuvieron en el Parque Juárez.

Según datos del folleto “Nuestras Raíces Históricas”, escrito por el profesor Manlio Salomón Ramírez +, Cronista de la Ciudad, señaló que hace aproximadamente dos mil años estas tierras estuvieron habitadas por la civilización Olmeca o Cultura Madre, ya que de ella se derivan todas las culturas de Mesoamérica.

“Los Olmecas se vieron invadidos por los Totonacas del año 900 a 960 tiempo suficiente para que hubiera una fusión cultural sobre todo en los principales centros ceremoniales como: Nopiloa, Los Cerros, Dicha Tuerta, La Amapola, Cochindí, Joachín, Estanzuela, La Victoria, Apachital, Loma de la Vieja, Loma de Manantial, Tierra Blanca, etc.

De esa fundición se han hallado piezas arqueológicas muy importantes, mismas que ahora pertenecen a los Museos de Antropología de la Ciudad de Xalapa, al Museo de Historia de Veracruz, Antropología e Historia de la ciudad de México y algunos museos de los Estados Unidos, de Europa, y colecciones privadas, destacando las 12 Caritas Sonrientes descubiertas accidentalmente en los predios de Los Cerros y Dicha Tuerta, célebres en el mundo entero por ser la muestra más excelsa del arte indígena de Mesoamérica.

El Dios Jaguar, monolito de 18 toneladas de peso hallado en Nopiloa, El Perro con ruedas hallado en Cochindí al excavar un pozo, es el descubrimiento más antiguo del invento de la rueda en este continente; las piedras del parque, la Diosa Mictlantecuhtli, etc.”

HALLAZGOS

En el asentamiento que nuestros antepasados totonacos tuvieron en nuestro municipio, dejaron prácticamente “minadas” las tierras donde estuvieron, dejando enterradas las preciosas joyas arqueológicas hechas por ellos con barro. Hace muchos años llegaban a esta cabecera campesinos, morral al hombro, buscando clientes para vender las figuritas que encontraban al hacer los surcos para sus siembras.

Y aún existen hallazgos, sin mencionar nombres, te platico que hace poco fueron traídas de una ranchería, unas 80 piezas -entre enteras y pedacería- y fueron entregadas a un personaje de esta ciudad. ¿Dónde quedaron esas joyas? ¿Qué harán con ellas? ¿Serán exhibidas en una vitrina particular? ¿Podremos admirarlas algún día?

Principio del formulario

 

LAS CARITAS SONRIENTES

 

Las Caritas Sonrientes son como un símbolo de nuestra ciudad, son preciosas con su franca sonrisa y fueron inspiración para el escultor Doctor José Darío Grandvallet Verde, quien apoyado por sus compañeros del Club Rotario realizó en 1980 una de sus grandes obras: La Fuente de las Caritas Sonrientes, con réplicas de las Caritas Totonacas.

Esta obra se encuentra en la entrada a esta ciudad, donde el monolito principal da simbólicamente, con los brazos abiertos, la bienvenida a los visitantes. Otra de las obras del Médico Veterinario Zootecnista es la escultura en honor al Héroe de Nacozari Jesús García Corona, instalada en el bulevar de la calle Serdán.

El doctor José Grandvallet ha realizado un buen número de esculturas en madera, varias pinturas y ha escrito algunas poesías. Entre sus trabajos en Talla de Madera cuenta entre otras con: Don Quijote de la Mancha, Divino Rostro de Jesús, Cuauhtémoc, Vendedora de Flores, Vendedora de ajos, Benito Juárez, Pancho Villa, La Mujer Dormida, Virgen de Guadalupe, Cristo Crucificado. También San José y el Niño, Santa Teresita del Niño Jesús, Sor Juana Inés de la Cruz y muchas más. Actualmente reside en la ciudad de Querétaro con su esposa Lolita.