De filosofía y cosas peores

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                                                    Michael Torresini

 

La video cultura asesta un golpe mortal a la inteligencia humana: el celebro puede ser comparado a un músculo que se desarrolla si se entrena y se atrofia si no se usa. Si yo te enseño algo, tú la ve y ya sabes. Pero si yo te la describo, particularmente por escrito, mi celebro tiene que trabajar para hacerlo, así como el tuyo para entenderme. El discurso articulado es un acto de lógica único en el hombre. Los analfabetos no solamente no saben escribir, sino tampoco saben hablar, pues finalmente la diferencia entre los seres racionales y los monos desaparece.

Así terminó mi última nota y después de haberla enviada me di cuenta que habría podido ser algo ofensiva; así que no hablaré de monos, sino de una típica situación que se presenta seguido, la de un perro con una cara muy inteligente y expresiva que te mira y parece te quiera decir algo, pero sólo produce sonidos y no palabras. Esta situación ilustra lo que estoy tratando de expresar mejor, pues el discurso articulado es precisamente la razón principal por la cual prevalecemos sobre los demás mamíferos. No voy a usar lo que normalmente se usa, la inteligencia porque, como dije antier, en filosofía hay que poder aclarar y comprobar lo que se dice: no podemos medir con claridad  la inteligencia de un hombre y menos aún la de un perro o de un gato o de una ballena; de ellas sabemos que tienen un oído increíble, que pueden escuchar hasta el otro lado del globo…Vaya, mejor digamos que no sabemos nada.

Y últimamente con la video cultura menos aún. Pues esto es lo que quieren los que mandan en el mundo, los grandísimos capitales, los Rockefeller, los Rothschild que no quieren un mundo de filósofos, sino de autómatas que compren todo lo que ellos le quieren vender. ¿Hay algo que NO se encuentre en Amazon? Y ¿Cuánto tiempo demoró Jeff Besos a volverse tan rico? Muy poco y muchísimo menos de la familia de banqueros etcétera más rica del planeta como los Rothschild. Allí tiene un buen ejemplo de lo que estoy tratando de decir. Ahora dejemos el mundo y entremos en el mejor gimnasio de Tierra Blanca, lo de Alejandro Barrada: Todos, o por lo menos el 90% de los jóvenes tienen sus auriculares, todos blancos e igualitos-y obviamente el celular en mano, lo dejan sólo cuando entrenan y con renuencia-todos iguales, todos alineados, todos con los mismos intereses, todos el producto de los que mandan en el mundo. El sistema no me deja decir “todos el producto”, “todos los productos o todo el producto” me sugiere; y me lo sugiere porque no entiende la sintaxis, una prerrogativa única del hombre. No lo entiende el sistema porque no es inteligencia, es sólo memoria, enorme y rapidísima memoria, pero NO lo que sólo el hombre puede producir.

En las noticias de Microsoft Edge entre las demás voladas como quien se casó con quien, y quien se vio con un vestido muy ajustado, entre las demás estupideces hay algo peor aún: las pruebas de inteligencia; hay de todo, pero lo que más sale es la de geografía donde se ven la silueta de Estados Unidos y la de México-y otra con la de EEUU y de Italia, con la leyenda que si las acierta tiene inteligencia de 140-es decir el máximo. Antes todo, la cultura es una cosa y la inteligencia es otra, aunque sean dos entidades simbióticas, que se fomentan mutualmente. Cuando vivía en Boca y trabajaba en MVS Radio salí muy bien, pero no tanto por inteligente sino por culto. La inteligencia mejor se mide con los números: si uno usa la calculadora para todo carece de inteligencia.

Acabo de decir que leí mucho y obviamente acierto los sinónimos y antónimos-lo que no tiene nada a que ver con la inteligencia. Pero volviendo a los oprobios, a la vergüenza de Bing-de la cual esto es sólo una minúscula, un infinitesimal ejemplo, hay que ser muy tapado para no saber que estamos hablando de México, de EEUU o de Canadá viendo su silueta, es decir, en mi juicio, pero evidentemente no en la opinión de las masas, fraguadas a imagen y semejanza de lo que quieren los que mandan en el mundo.