DE FILOSOFÍA Y COSAS PEORES

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Michael Torresini

 

La noticia más importante del jueves fue la inflación. Os copio los titulares: La tasa de inflación subió en enero a un 4.88%, con lo que hila 3 meses consecutivos al alza, informó el INEGI. El dato, por encima de las expectativas del mercado, fue mayor al 4.66% alcanzado en diciembre ante el encarecimiento, en particular, de los productos agropecuarios.

Antes de expresar mi propio punto de vista, voy a aclarar rápidamente que la inflación se produce por varios factores: el incremento de la demanda, el aumento de los costes de producción y el crecimiento del dinero en circulación. Si es moderada beneficia a la economía porque los sueldos suben y se incentiva el desarrollo económico. Sin embargo, si es elevada, puede tener consecuencias como la depreciación del dinero y la reducción de inversiones. De hecho, no beneficia a inversores y ahorradores porque impacta en la rentabilidad real de los productos de ahorro e inversión. Luego hay lo que se llama inflación autoconstruida, aquella que se produce de manera anticipada, cuando las empresas esperan una subida de precios en el futuro y deciden anticiparse a ella. Esto es exactamente lo que pasa en Chedraui donde la sandía cuesta 25 pesos al kilo-y no es buena. Pero no tanto porque el señor Chedraui piensa que los precios vayan a subir, sino porque lo que más le gusta en la vida es ganar dinero. En lugar de esperar que los precios suban, él se pone al mando y los sube ya. Por esto menciono la sandía, porque los productos agropecuarios fueron los que aumentaron más.

Pero continuando con el tema, hace 10 años una bolsita de nopal en la calle-mercado o donde sea, inclusive afuera de Chedraui, costaba 10 pesos y ahora cuesta lo mismo. Cero inflación en 10 años. En Chedraui, hace 10 años la sandía valía cinco pesos al kilo, ahora veinte cinco-inflación del 500%, es decir 50% al año. INFLACIÓN AUTOCONSTRUIDA POR LA CODICIA que, como decía atinadamente Aristóteles, es incurable. Y los libaneses son entre los mejores ejemplos del mundo. Lo he visto en Beirut cuando lo visité en los 60s y lo he vuelto a ver de manera más clara en Calgary, la capital de la industria petrolera de Canadá, en los 80s cuando invertí en un negocio de un libanés…

En abril de 2020 cerré mi consultorio por la vía y me refugié en incógnito en una unidad de Casas Palenque que tenía. Estábamos al comienzo de la pandemia y uno de los susurros de sabiduría médica que he aclarado ya es que no se debe interferir con el funcionamiento de un órgano que sirve bien; mi ADN sirve bien y no me gusta modificarlo con vacunas. Lo relato brevemente para puntualizar la fecha por medio del comienzo de la pandemia, pues en abril de 2020 compré mis muebles en Coppel, entre ellos dos sillones de estos que se voltean. Los pagué ocho cientos pesos cada uno. Hace unos 10 meses compré otro igual y lo pagué mil quinientos pesos; un aumento de casi 90% en tres años o del 30% anual-y la bolsita de nopal sigue en 10 pesos.

Soy cliente de Telcel desde más de 20 años-de los cuales los últimos 13 aquí, con 274. Hasta a hace unos meses yo abonaba cien pesos que me duraban dos meses y me sobraba el saldo. Ahora le dice al cajero que quiere abonar cien varo por granel, sin ningún paquete-y te entra un paquete de dos semanas con llamadas ilimitadas de las cuales no sé qué hacer. He hablado de Chedraui y de Salinas Pliego, pero creo que Carlos Slim sea el mejor ejemplo de lo que decía Aristóteles, en la república dominicana toda telefonía es suya, en Colombia le pegaron una multa de 45 millones de dólares por abuso de posición dominante en el mercado y otras infracciones a la libre competencia. La codicia es realmente incurable.