DE FILOSOFÍA Y COSAS PEORES

0
61
Michael Torresini

 

Armando Guadiana Tijerina, senador originario de Coahuila, falleció a los 77 años a causa de cáncer de próstata. Mario Delgado, presidente de Morena, confirmó la noticia por medio de un mensaje en su cuenta oficial de X.  Guadiana enfrentaba una lucha contra el cáncer de próstata que padecía desde el 2015, por ello había estado bajo tratamiento en Houston, Texas, y posteriormente se atendió en México. Esto lo copié y la primera cosa que noto es la cacofonía creada por “se atendió”, algo feo e innecesario que se usó por ignorancia, el único y verdadero mal del hombre, como decía Sócrates-un mal que se está volviendo peor y peor según los dictámenes de los que mandan, los grandes capitales, que quieren un mundo de gente que no piense demasiado y que siga las reglas que ellos quieren que sigan. Los tratamientos para el cáncer siendo un excelente ejemplo, el ejemplo de una enfermedad que se está volviendo peor y peor precisamente porque esto es lo que “ellos” quieren-y ocho billones de dólares al año es la causa real por la cual las grandes multinacionales farmacéuticas no quieren cambiar lo status quo. Yo también fui diagnosticado con cáncer de próstata y me lo curé simplemente alcalinizando mi sistema-un pequeño esfuerzo durante una semana de dieta estricta-y se acabó la vaina por completo. Llevo ocho años estando muy bien. Hace año tuve sangrado, pero no por cáncer sino bacterias que NO maté con antibióticos, sino con ajo. Hay que ayudar nuestra magnífica naturaleza a hacer su trabajo, no dándole encima.

Pero, empecemos desde el comienzo: para alcanzar cualquier meta se necesitan de dos cosas-habilidad y voluntad, y ya sea el establecimiento médico que el farmacéutico no tienen ni una de las dos cosas. Los médicos plantean el cáncer como cualquier enfermedad, ellos no curan los pacientes, curan las enfermedades y el cáncer no es una enfermedad como las otras; sensu lato todos tenemos cáncer, es decir tenemos unas celulitas que salen desde el ADN y que las demás matan por un proceso que se llama fagocitosis. No tiene caso que os aburra con pormenores que yo tampoco sé bien, más vale que aclare lo que sé muy bien y que es muy fácil de entender: matar las células cancerígenas con radiaciones NO es la solución del problema ya que estas radiaciones NO matan sólo las células cancerígenas, sino también nuestras defensas que son nuestra salud. Perder el pelo es sólo lo que se nota, pero lo que no se ve es lo peor, el endeblecimiento brutal de nuestras defensas que, repito, SON NUESTRA SALUD. Hay casos afortunadamente raros de niños que nacen sin defensas y que pueden vivir solamente en incubadoras asépticas esterilizadas. Piensen en esto y se darán cuentas del realismo de lo que siempre asevero, que la salud no es la ausencia de patógenos, sino la prevalencia de nuestras defensas sobre ellos.

El mismo concepto aplica también a no entrometerse en un órgano que sirve bien, razón por la cual no me vacuné y me aislé durante dos años en Casas Palenque y no me arrepiento porque no es bueno entrometerse en el ADN, y las vacunas lo hace.