jueves, julio 18, 2024
spot_img

LO ÚLTIMO

De filosofía y cosas peores

                                                  Michael Torresini

De antemano os acuerdo que me escuchan desde poco, pero mi columna, De filosofía y cosas peores, es cosa de doce años-de allí al hecho que me han escuchado decir que mis cuatro lectores saben que soy sincero-tan sincero de tener pocos amigos-y poca plata también…Lo digo porque, hablémonos claro, es bueno saber que quien estás escuchando te dice lo que realmente piensa, pues ya hay que dudar que mi opinión sea correcta, así que por lo menos no tenéis que dudar de mi sinceridad… Que hable de política, de filosofía o de quiropráctica, siempre digo lo que pienso. Y ahora pienso en la nota a lado de la mía que salió el jueves, escrita en letras chiquitas pese al hecho que fue el mejor artículo que se publicó en La Crónica en mucho tiempo. No aparece el escritor sino sólo el título: LA MUERTE EN EL LENGUAJE COTIDIANO. Mi profesor de semiótica en Milán fue Umberto Eco, y soy seguro que lo conoce el escritor de esta excelente nota, y también conoce uno de sus antecesores, Ferdinand de Saussure, lo que nos enseñó la diferencia entre significado y significante. Vaya, este escritor cumplió con la implícita promesa del título.

Yo trataré de examinar esta relación entre lo que se entiende y lo que es en sentido general y filosófico. Para empezar, filosófica o conceptualmente hablando, la muerte ni siquiera existe. Es algo que sólo se puede entender si se entiende que es la vida-donde la muerte es su terminación, así como el nacimiento es su inicio. O digamos que cualquier ser finito una vez nacido tiene que hacer una cosa y una solamente-morir un día.

Además, hablémonos claro, las masacres y las escenas más macabras no representan la muerte per se, sino solamente el final de la vida, el final del mundo de las cosas, donde la muerte no cabe, donde la muerte no pertenece, pues la muerte es SIN cosas.

La conclusión pragmática es de aceptar el final de la vida como algo de intrínseco en la vida que hemos vivido. La muerte no se puede evitar, lo que sí se puede es provechar al máximo de la vida, del tiempo que tenemos para hacerlo. En mi caso por ejemplo, aunque sea viejo y solo, me siento satisfecho por haber visto este único planeta a mi alcance en esta única vida mía-lo que puede ser sustituido y con ganancias con una vida sana de trabajo y familia. Con la familia que es la fuerza de esto magnífico país.

Latest Posts

spot_imgspot_img

TE RECOMENDAMOS